.... "La maternidad divina de María une en un mismo misterio su maternidad hacia Juan y su maternidad hacia los mayores pecadores, que son los más abandonados. Los une en el mismo amor."
María
está toda ella con Jesús, vuelta hacia los que Jesús salva, hacia toda la
humanidad. Toda la humanidad, es decir todos los pecadores. María los adopta en
su corazón, no queda ninguno fuera de él.
Y es así porque ella vivió el misterio de la
cruz, y lo vivió con una intensidad única. Gracias al misterio de su Inmaculada
Concepción, María llegó a ser la
Madre de los más miserables, de los más abandonados. María
tiene este privilegio único de no ser más que Misericordia. María recibió de
Dios esta gracia, que le permite no tener nunca aversión hacia los mayores pecadores, y arroparlos.
María ha recibido de Dios esta gracia única de ser “Refugio de los pecadores”.
María,
en su Misericordia para con los pecadores, les arropa con la Misericordia de
Cristo, con la
Misericordia del Padre. Une en su corazón, con un amor de
elección, de predilección, a todos los más abandonados, los más rechazados. Es
su papel de Madre, y de Refugio de los pecadores. María, en su corazón no
distingue entre los que son escogidos porque han sido preservados y los
escogidos porque son los más pobres y abandonados. En su corazón todos tienen
un mismo lugar: son amados.
La
maternidad divina de María une en un mismo misterio su maternidad hacia Juan y
su maternidad hacia los mayores pecadores, que son los más abandonados. Los une
en el mismo amor.
Del
capítulo:.María, Madre de los Abandonados, en el libro: “La estrella de la mañana”, Marie
Dominique Philippe, OP
No hay comentarios:
Publicar un comentario